sábado, 13 de agosto de 2022

LA REGLA DE ORO


 "Todo lo que queráis que los hombres hagan con vosotros, hacedlo también vosotros con ellos, porque esto es la ley y los profetas" – (Mateo 7:12).

"¡Qué sabios son los mandatos de Dios, qué justos son sus preceptos!"


Por C. T. Russell Pastor de los Tabernáculos de Brooklyn y Londres.

NUESTRA concepción de Dios mide nuestros más altos ideales y principios. Por lo tanto, quien tiene una concepción mezquina o descuidada del Todopoderoso está destinado a ser más o menos mezquino y descuidado en su conducta de vida, pues cada hombre o mujer adora en cierta medida su propio ideal más elevado. Y esto está autorizado por las palabras de nuestro Redentor: "Sed semejantes a vuestro Padre que está en los cielos". Nuestros antepasados, durante la Edad Media, se quemaban unos a otros en la hoguera, y se torturaban unos a otros, debido a su concepción errónea del carácter divino; porque sus ideales eran demasiado bajos. Ellos creían verdaderamente lo que formularon en sus credos y nos los  transmitieron; a saber, que Dios en el tiempo presente está reuniendo de entre los hombres un puñado de santos para la condición celestial y que entregará al resto -todos los que no caminan según el espíritu, sino según la carne- al tormento eterno a manos de los demonios.

Teniendo en mente este concepto erróneo de las enseñanzas bíblicas, simplemente copian ese concepto erróneo. Que los hombres civilizados hayan superado los estándares de la Edad Media  o Edad del Oscurantismo es motivo de felicitación. Lamentamos, sin embargo, que su liberación de un error no les haya traído toda la bendición que debería. Han alcanzado el ideal superior principalmente ignorando la Biblia, negando su infalibilidad, aceptando su propio juicio y razonamiento en supuesta contradicción con las enseñanzas bíblicas.

Qué triste es el hecho de que la mayoría de las mentes nobles de la cristiandad hoy en día niegan que la Biblia sea una revelación de Dios divinamente inspirada y la consideran simplemente el trabajo de hombres bien intencionados pero ignorantes, en comparación con los cuales los teólogos de hoy son maestros del pasado en todos los sentidos, bastante competentes para escribir, a partir de su propio ingenio, materia o temas  muy superior a los de la Biblia, cuya inspiración divina niegan.

EL FUNDAMENTO DEL TRONO DE DIOS

La declaración bíblica de que la Justicia es el fundamento del Reino o Trono Divino, da a la mente una apreciación pictórica o grafica del valor de la justicia en su relación con cada elemento del carácter Divino. "Sé justo antes de ser generoso", es un proverbio entre los hombres, que evidentemente está en plena concordancia con lo que las Escrituras declaran del carácter de Dios. Él es primero justo, nunca menos que justo. Su sabiduría, su poder y su amor deben coordinarse con esta cualidad de justicia y descansar en ella. Y así es con todos los que quieren copiar este carácter. Primero deben ser justos. Un carácter construido sobre una base que ignore esto es defectuoso, impropio, pecaminoso. El primer hombre, hecho a imagen y semejanza moral de Dios, debió tener la Justicia como fundamento de su carácter. Y todos sus descendientes siguen poseyendo esta cualidad, aunque en distintos grados. La llamamos también Conciencia, Rectitud. Algunos, de hecho, tienen esta cualidad en un grado tan débil que es fácilmente desequilibrada por sus otras cualidades mentales más fuertes, tales como la codicia, la aprobación, etc. Es por esta razón que las prisiones son necesarias para restringir todos los órganos más fuertes de la mente de los hombres y para fomentar su conciencia, su sentido de la justicia, la rectitud. Estas normas de rectitud han sido consideradas y estimadas desde el principio como las normas divinas, y siguen siéndolo, excepto por los ateos.

Durante la Edad del Oscurantismo, las mentes razonadoras probaron  los diversos expedientes para armonizar la justicia de Dios con las "doctrinas de los demonios", que tergiversaban el Programa Divino para la humanidad. (1Timoteo 4:1) Pero en nuestros días, la luz del alba que surge de cada rincón revela a la conciencia despierta el hecho de que los antiguos credos exigen de la humanidad normas mucho más elevadas que las que acreditan a nuestro Hacedor. Debemos ser justos, generosos, bondadosos y amorosos. El patrón  que se nos presenta en los credos engañosos retrata a nuestro Creador Todopoderoso como si reclamara todas esas cualidades, pero  que al tratar con la humanidad las infringiera a todas y a cada una de ellas.

TUS ACTOS JUSTOS SE HARAN MANIFIESTOS

¿Quién, con una mente ilustrada, puede seguir afirmando que sería justo, bondadoso o amoroso que Dios diera vida a una raza de criaturas inteligentes, para la gran mayoría de las cuales no tenían mejor provisión que una eternidad de tortura, y sabía todo esto antes de crearlas? ¿Quién puede negar que hubiera sido más justo, más bondadoso, más sabio y más amoroso dejar a toda la raza sin crear que hacer provisión para la tortura eterna de 999 de cada 1.000 de ellos, o una proporción peor, pues seguramente los santos no son uno entre mil de la población mundial?

La Biblia nos dice libremente que muchos rasgos del Plan Divino están ahora ocultos en el misterio, pero el último libro de la Biblia, que describe proféticamente el futuro, nos asegura que en el debido tiempo de Dios "Quedara terminado el misterio que ha declarado a sus siervos los profetas". (Apocalipsis 10:7) El mismo libro nos asegura que en el debido tiempo de Dios, cuando el misterio sea aclarado, "Todas las naciones vendrán y adorarán ante ti, porque tus actos justos han sido manifestados." (Apocalipsis 15:4) Ahora estamos viviendo en el tiempo en que el "misterio" está terminando y los justos tratos de Dios, desde el punto de vista de las Escrituras, pueden verse claramente.

Pero estas revelaciones no son para el mundo en general ahora, sino sólo para "los elegidos", los "santificados en Cristo Jesús". "A vosotros se os ha dado a conocer los misterios"; a los extraños se les habla de estas cosas en parábolas y palabras oscuras. (Mateo. 13:11,13) Pero no será hasta que los elegidos sean glorificados y se establezca el Reino Milenario que el "misterio" se dará a conocer plenamente al mundo y toda rodilla se doblará y toda lengua confesará. Por lo tanto, sólo los de corazón contrito pueden ver ahora, entender ahora, el verdadero carácter de Dios, sus verdaderos propósitos hacia el hombre, etc. Así declara nuestro Señor: "Esta es la vida eterna, que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo a quien has enviado" – (Juan 17:3).

A la clase a la que se dirigió nuestro Señor, "Benditos sean tus ojos, porque ven", y sólo para ellos, es el mensaje de que el infierno de la Biblia es la tumba, el estado de muerte. Todos fueron condenados a la muerte por el pecado de Adán, y ninguno, según las Escrituras, fue condenado al tormento eterno. Sólo ellos pueden ver y apreciar el amor de Dios, que ha dispuesto la salvación de todos los hombres del presente estado de degradación y pecado y muerte. Sólo ellos pueden ver que Jesús era "el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo", y no sólo los pecados de la iglesia.

 Estos pueden ver que las bendiciones de la salvación son para dos clases de hombres: ahora para la clase santa, "los llamados conforme al propósito de Dios", a quienes se les promete una participación en la primera resurrección; y luego, durante la Edad Milenaria, la salvación para toda la raza, una oportunidad para la restitución del estado original del hombre en la imagen y semejanza de Dios.

LA REGLA DE ORO PARA LA IGLESIA

Cometen un gran error quienes suponen que la Regla de Oro, o cualquiera de los mensajes de las Escrituras, estaban destinados al mundo de la humanidad. No; son para la Iglesia solamente, y esto se demuestra no sólo por el hecho de que las palabras de nuestro Señor fueron dirigidas a Sus discípulos, sino también por el hecho de que las Epístolas Apostólicas se dirigen igualmente a los santos y a la Familia de la Fe. Otros no pueden ver, entender, apreciar, en el grado adecuado. La mente mundana puede apreciar o entender, y de hecho lo hace, la máxima que dice: "La honestidad es la mejor política", a largo plazo, pero no puede apreciar o entender el sentimiento de nuestro texto, en el sentido de estar dispuesto a adoptarlo como principio y como regla de vida.

En armonía con este pensamiento, tratamos de imprimir la importancia de nuestro texto sólo a los benditos del Padre que han sido atraídos, llamados y santificados en Cristo Jesús, y cuyos ojos han visto hasta cierto punto que la justicia es el fundamento del carácter divino. La Regla de Oro no expresa todo el deber del cristiano; se espera que progrese mucho más en el desarrollo de su conducta y carácter. Pero este progreso adicional marca su desarrollo en el amor. La Regla de Oro marca la norma más baja que debe medir nuestro trato con los demás en la Iglesia y en el mundo: la justicia. En una palabra, nuestro texto, aunque está muy por encima del curso ordinario de la humanidad, debería estar en uso cada día y cada hora por cada seguidor de Cristo. “Todo lo que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos”.

De que nuestro Señor no estaba dando esto como una norma evangélica o una norma de amor, lo notamos en  el hecho de que agregó las palabras: "Esta es la ley y los profetas" -esta es la enseñanza o demanda de la ley y los profetas sobre todos los que buscan hacer justicia-.

La medida de nuestro desarrollo como Nuevas Criaturas en Cristo es lo que alcancemos en el amor por encima de la norma de la Regla de Oro. La justicia nos exige que demos a los demás lo que queremos que nos den a nosotros. El amor dice: "No exijo nada, sino que os muestro la longitud, la altura y la profundidad del Amor Divino, y espero con expectación que apreciéis esto y que busquéis ser copias del querido Hijo de Dios, que entregó su vida por nosotros". Dirigiéndose a los que se habían consagrado al discipulado, para seguir las huellas del Señor, San Pablo dice: "También nosotros debemos dar nuestras vidas  por los hermanos", siguiendo el ejemplo de Jesús.

EL AMOR NO OBRA MAL

Todo el pueblo del Señor debe amarlo a Él y a los hermanos; sí, incluso a sus enemigos. Sin embargo, detengámonos ahora en el amor y consideremos simplemente lo que la simple justicia de la Regla de Oro implicaría en nuestra conducta. ¿Cómo se ajusta nuestra vida diaria a esta Regla de Oro de justicia absoluta, omitiendo por completo el amor? Si eres un empresario, ¿tratas a tu empleado en armonía con esta regla, y haces con él lo mismo que querrías que él hiciera contigo, si vuestras posiciones fueran inversas?

Si eres un empleado, pregúntate a ti mismo: "¿Trato a mi empleador y a su negocio como me gustaría que me tratara a mí y a mi negocio, si nuestra relación fuera inversa?" ¿Trata usted a su carnicero, a su panadero, a su tendero, etc., como le gustaría que le trataran a usted, si sus posiciones fueran inversas? ¿Eres cortés con ellos y no estás dispuesto a darles problemas innecesarios? ¿Les pagas puntualmente? O, si eres un comerciante, ¿tratas a tus clientes como te gustaría que te trataran a ti, si las condiciones fueran las contrarias? ¿Les cobra sólo un precio razonable? ¿Les das el peso y la medida adecuados? ¿Representas adecuadamente tus productos ante ellos, como querrías que te los representaran a ti? ¿Eres un buen vecino? ¿Vigilas que tus hijos no sean una molestia para los demás; que tus gallinas no dañen el jardín de tu vecino; que tu perro no sea feroz y que su ladrido no mantenga despierto al vecindario? En una palabra, ¿tratas a tu vecino con justicia, según la Regla de Oro, haciendo con él sólo lo que te gustaría que te hicieran a ti? Hazte estas preguntas de vez en cuando.

Entremos ahora en su casa y midamos las cosas según la Regla de Oro. Como esposos, ¿cómo tratan a sus esposas? Como esposas, ¿cómo tratan a sus esposos?

¿Pueden aplicar la Regla de Oro a sus palabras, a su conducta, a sus exigencias mutuas? ¿O actuáis de forma mezquina, egoísta, aprovechándoos el uno del otro, hasta el límite que el otro soporta? ¿Tratas a tus hijos según las líneas de la Regla de Oro? ¿Es usted un padre ideal, de acuerdo con su propia norma avanzada de lo que debe ser el deber de un padre para con sus hijos? ¿Recuerdas que tienes la responsabilidad de su formación; una responsabilidad, en la medida en que tus circunstancias lo permitan, de su entorno, su felicidad, su educación y su preparación general para ser útil en la vida? ¿O es usted indiferente a sus intereses, descuidando sus responsabilidades? ¿Reconoces que tus hijos tienen ciertos derechos y que éstos aumentan a medida que se acercan a la madurez, o te olvidas de ellos, dispuesto a mantener a los niños bajo las restricciones de la infancia, agriando sus disposiciones y haciéndolos infelices, hasta que resienten la injusticia y se produce una pelea familiar? Como hijos, ¿pensáis en vuestros padres, en su bienestar, en sus deseos, en su felicidad, como os gustaría que vuestros hijos pensaran en los vuestros? ¿Recuerdan las horas y semanas de debilidad, enfermedad y trabajo que les costaron en su infancia, y tratan de devolverles esas bondades y de hacer que sus últimos días sean los más felices de su vida? ¿Observas la Regla de Oro hacia tus padres? ¿Cómo es tu relación con tus hermanos y hermanas? Cuando ellos toman prestadas tus cosas sin permiso, ¿te desquitas tomando prestadas las suyas sin permiso, y así mantienes una continua inquietud y vejación de espíritu en la familia? ¿O practicas la Regla de Oro de la justicia, y no haces nada a tu hermano o hermana, o a sus pertenencias, que no quisieras que te hicieran a ti o a tus cosas?

LA REGLA DE ORO EN LA IGLESIA

Sin duda, en la Iglesia debes recordar la Regla de Oro establecida por la Cabeza de la Iglesia. Sin embargo, estoy seguro de que si eres injusto en tu propia familia, y con tus socios comerciales, serás injusto también en tu trato con la "Iglesia, que es el Cuerpo de Cristo". El que es injusto en las cosas pequeñas será injusto en las mayores. El que es fiel en las cosas pequeñas será fiel en las mayores. El que practica la Regla de Oro durante los seis días de su contacto con los negocios, seguramente será fiel en el séptimo, pero la fidelidad a la Regla de Oro en un solo día nunca ganará la aprobación divina.

Si he tomado un nombre denominacional, que representa un credo denominacional, ¿realmente creo en ese credo y lo respaldo y sostengo? ¿O estoy en cierta medida en desacuerdo con él? ¿Me representa mal, o yo lo represento mal? ¿Hago con mis asociados y con el Señor, la Cabeza de la Iglesia, lo que quiero que hagan conmigo?

Si no es así, debería ajustar mi conducta a la Regla de Oro. Debo ser honesto con mi Señor, con mis hermanos y conmigo mismo, y no hacer falsedades. ¿Trato a todos los hermanos como tales, como dice el Apóstol, "sin parcialidad y sin hipocresía"?

¿O escojo  a algunos de clase o calibre o estilo especial, e ignoro considerablemente a algunos de los más pobres o menos instruidos, que, tal vez, necesitan más mi ayuda? ¿Estoy haciendo con todos ellos la parte de un hermano, como me gustaría que me hicieran a mí, si nuestras posiciones se transpusieran?

Como pastor, ¿pienso en los intereses de los hermanos? ¿Velo por sus libertades? ¿Busco impartirles libremente cualquier conocimiento que posea, o trato de engañarlos y mantenerlos en la ignorancia, y de sujetarlos? En una palabra, ¿hago por las ovejas del Señor, como subpastor, lo que desearía que me hiciera un subpastor, si yo fuera una de las ovejas del Señor bajo su cuidado? O, como una de las ovejas del Señor, bajo una cabeza pastoral, ¿busco con palabras y actos animar y ayudar al pastor, como me gustaría que el pueblo del Señor hiciera por mí, si yo estuviera en el servicio pastoral? [OV229]

 ::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

 

"UNA COPA DE AGUA FRÍA"

 

EL SEÑOR DE LA COSECHA salió un día,

Donde los campos estaban blancos con el trigo maduro,

Donde los que había enviado por la mañana temprano

Cosechaban el grano en el calor del mediodía.

Había elegido un lugar para cada uno

Y les ordenó trabajar hasta que terminara el día.

 

Aparte de los demás, con voz preocupada,

Habló uno que no había recogido el grano de oro:

"El Maestro no me ha dado trabajo,

Y mí venida aquí ha sido en vano;

Los segadores vendrán con alegría y canto,

Pero ninguna gavilla será mía en la casa de la cosecha".

 

Oyó la queja, y la llamó por su nombre:

"Querida niña, ¿por qué te quedas aquí sin hacer nada?

Ve a llenar la copa del arroyo de la ladera

Y llévala a los que están trabajando cerca;

Yo bendeciré tu trabajo, y será

Guardado en la memoria como hecho para mí".

 

Fue un pequeño servicio, pero los corazones agradecidos

Agradecieron a Dios el agua tan fría y clara;

Y algunos que estaban desmayados por la sed y el calor

Salieron con nuevas fuerzas a la obra tan querida;

Y muchas almas cansadas miraron hacia arriba,

Revivido y animado por la pequeña copa.


 ::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Solicite hoy mismo sus folletos gratuitos y obténga las respuestas a todas estas preguntas. O puede leer los folletos en nuestro sitio web:

 HuntsvilleBible.com

Sitio en Ingles

Los Estudiantes de la Biblia Boaz, esperan que usted haya recibido una bendición del estudio anterior. Si usted tiene algún comentario o pregunta con respecto a este artículo o cualquier cosa que tenga que ver con las Escrituras, nos encantaría saber de usted. Si estás interesado en unirte a nuestros estudios bíblicos contáctanos abajo.Puede enviarnos un correo electrónico a Biblestudents@gmail.com o Visitarnos en Facebook en: Boaz Bible Students, desde allí también puedes encontrar nuestra página web.

Boaz Bible Students

    PO Box 162

    Boaz, AL 35957

Puede descargar libros de Estudiantes de La Biblia en diversos idiomas así como otras publicaciones de interés aquí:

 

https://bibliotecateologica.click/es/


 



No hay comentarios:

Publicar un comentario

ESTUDIO MAS RECIENTE

UNA OBEDIENCIA DEL TAMAÑO DE UN ARCA // AN ARK-SIZED OBEDIENCE

  Versículo temático: Proverbios 3:5-6 (ERV) "Confía plenamente en el Señor, y no dependas de tu propio conocimiento. A cada paso que ...

OTROS ESTUDIOS DE INTERES (Y MUCHOS MAS EN NUESTRO ARCHIVO DE PUBLICACIONES)